"Las invitadas"


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Nota aclaratoria
Para el trabajo sobre este cuento se ha contado con un manuscrito y cuatro versiones dactiloscritas. Se han cotejado dos ediciones publicadas. Las versiones se han enumerado según el criterio general de este trabajo, de la siguiente manera:

m: versión manuscrita en un cuaderno escolar cuadriculado, de 14,8 cm de ancho por 20 de alto, profusa en correcciones, reescritura y un par de bosquejos de ilustraciones en los márgenes (5 pp.)

d1: primera versión dactiloscrita, que consiste en una copia dactiloscrita de m (2 pp.)

d2: elaboración dactiloscrita de la primera copia del manuscrito con correcciones en letra de SO y de EI, donde falta la primera página (5 pp. numeradas a partir de 2)

d3: segunda versión dactiloscrita, hay muchas correcciones de SO y de EI (6 pp.)

d4: versión dactiloscrita corregida de d3, con muchas correcciones en la letra de ABC (8 pp.)

A: texto del cuento publicado en la primera versión de Las invitadas, 1961 (pp. 173-76)

B: texto del cuento publicado en Cuentos completos 1, 1999, usado como base (pp. 480-83)

La mayoría de las veces, como la versión manuscrita difiere tanto de la versión final y con la intención de facilitar la lectura de la edición genética, se reserva para la nota final del párrafo la transcripción de la versión inicial. Creemos que de este modo se hace accesible al lector la primera forma y quedan mejor evidenciados los cambios sucesivos.

María Julia Rossi y Kayla Paulk











Las invitadas



Para las vacaciones de invierno, (1) los padres de Lucio habían planea­do un viaje al Brasil. (2) Querían mostrar a Lucio el Corcovado, el Pan de Azúcar, Tiyuca y admirar de nuevo los paisajes a través de los ojos del niño. (3)

Lucio enfermó de rubéola: (4) esto no era grave, pero "con esa cara y brazos de sémola", como decía su madre, no podía viajar. (5)

Resolvieron dejarlo a cargo de una antigua criada, muy buena. (6) Antes de partir recomendaron a la mujer que para el cumpleaños del niño, que era en esos días, comprara una torta con velas, aun­que no fueran a compartirla sus amiguitos, (7) que no asistirían a la fiesta por el inevitable miedo al contagio. (8)

Con alegría, Lucio se despidió de sus padres: (9) pensaba que esa despedida lo acercaba al día del cumpleaños, tan importante para él. (10) Prometieron los padres traerle del Brasil, para consolarlo, (11) aun­que no tuvieran de qué consolarlo, un cuadro (12) con el Corcovado, (13) he­cho con alas de mariposas, un cortaplumas de madera con un pai­saje del Pan de Azúcar, pintado en el mango, (14) y un anteojito de lar­ga vista (15), donde podría ver los paisajes más importantes de Río de Janeiro, con sus palmeras, o de Brasilia, con su tierra roja. (16)

El día consagrado, en la esperanza de Lucio, a la felicidad (17) tardó en llegar. Vastas zonas de tristeza empañaron su advenimiento, pe­ro una mañana, para él (18) tan diferente de otras mañanas, sobre la mesa del dormitorio de Lucio (19) brilló por fin la torta con seis velas, que había comprado la criada, cumpliendo con las instrucciones de la dueña de casa. También brilló, en la puerta de entrada, una bici­cleta nueva, pintada de amarillo, regalo dejado por los padres. (20)

Esperar cuando no es necesario es indignante; por eso la criada quiso celebrar el cumpleaños, encender las velas y saborear la tor­ta a la hora del almuerzo, (21) pero Lucio protestó, (22) diciendo que ven­drían sus invitados por la tarde.

—Por la tarde la torta cae pesada al estómago, como la naranja que por la mañana es de oro, por la tarde de plata y por la noche mata. (23) No vendrán los invitados —dijo la criada—. Las madres no los dejarán venir, de miedo al contagio. Ya se lo dijeron a tu mamá. (24)

Lucio no quiso entender razones. Después de la riña, la criada y el niño no se hablaron hasta la hora del té. (25) Ella durmió la siesta y él miró por la ventana, esperando. (26)

A las cinco de la tarde golpearon a la puerta. La criada fue a abrir, (27) creyendo que era un repartidor (28) o un mensajero. Pero Lucio sabía quién golpeaba. No podían ser sino ellas, las invitadas. (29) Se ali­só el pelo en el espejo, se mudó los zapatos, se lavó las manos. (30) Un grupo de niñas impacientes, (31) con sus respectivas madres, estaba (32) es­perando. (33)

—Ningún varón entre estos invitados. ¡Qué extraño! (34) —exclamó la criada—. ¿Cómo te llamas? —preguntó a una de las niñas que se le antojó más simpática que las otras. (35)

—Me llamo Livia.


Simultáneamente las otras dijeron sus nombres y entraron. (36)

—Señoras, hagan el favor de pasar y de sentarse —la criada di­jo a las señoras, que obedecieron en el acto. (37)

Lucio se detuvo (38) en la puerta del cuarto. (39) ¡Ya parecía más gran­de! Una por una, mirándolas en los ojos, mirándoles las manos y los pies, dando un paso hacia atrás para verlas de arriba abajo, saludó a las niñas. (40)

Alicia llevaba un vestido de lana, muy ceñido, y un gorro tejido con punto de arroz, de esos antiguos, que están a la moda. (41) Era una suerte de viejita, que olía a alcanfor. De sus bolsillos caían, cuando sacaba su (42) pañuelo, bolitas de naftalina, que recogía y que volvía a guardar. (43) Era precoz, (44) sin duda, pues la expresión de su cara demos­traba una honda preocupación por cuanto (45) hacían alrededor de ella. (46) Su preocupación provenía de las cintas del pelo que las otras niñas tironeaban y (47) de un paquete que traía apretado entre sus brazos y del cual no quería desprenderse. Este paquete contenía un regalo de cumpleaños. (48) Un regalo que el pobre (49) Lucio jamás recibiría. (50)

Livia era exuberante. (51) Su mirada parecía encenderse y apagarse como la (52) de esas (53) muñecas que se manejan con pilas eléctricas. Tan exuberante como cariñosa, abrazó a Lucio y lo llevó a un rincón, (54) pa­ra decirle un (55) secreto: el regalo que le traía. (56) No necesitaba de (57) ningu­na palabra para hablar; este detalle desagradable para cualquiera que no fuera Lucio, en ese momento, parecía una burla para los de­más. (58) En un diminuto paquete, que ella misma desenvolvió, pues no podía soportar la lentitud (59) con que Lucio lo desen volvería, había (60) dos muñecos toscos (61) imantados que se besaban irresistiblemente en la boca, estirando los cuellos, cuando estaban a determinada (62) distancia el uno del otro. Durante un largo rato, la niña mostró a Lucio cómo había que manejar los muñecos, (63) para que las posturas fueran más perfectas o más raras. (64) Dentro del mismo paquetito había también una perdiz que silbaba (65) y un cocodrilo verde. Los regalos o el encan­to de la niña cautivaron totalmente la atención de Lucio, que desa­tendió al resto de la comitiva, para esconderse en un rincón de la ca­sa con ellos. (66)

Irma, que tenía los puños, los labios apretados, la falda rota (67) y las rodillas arañadas, (68) enfurecida por el recibimiento de Lucio, por su deferencia por los regalos (69) y por la niña exuberante (70) que susurra­ba en los rincones, golpeó a Lucio en la cara con una energía digna de un varón, y no contenta con eso rompió a puntapiés la perdiz y el cocodrilo, que quedaron en el suelo, mientras las madres de las niñas, unas hipócritas, (71) según lo afirmó la criada, lamentaban el de­sastre ocurrido en un día tan importante.

La criada encendió las velas de la torta y corrió las cortinas pa­ra que relucieran las luces misteriosas de las llamas. (72) Un breve si­lencio animó el rito. Pero Lucio no cortó la torta ni apagó las velas como lo exige la costumbre. (73) Ocurrió (74) un escándalo: Milona clavó el cuchillo y Elvira sopló las velas. (75)

Ángela, que estaba vestida con un traje de organdí lleno de entre­doses y de puntillas, era distante y fría; (76) no quiso probar ni un confi­te de la torta, (77) ni siquiera mirarla, porque en su casa, según su testi­monio, para los cumpleaños, las tortas contenían sorpresas. No quiso beber la taza de chocolate porque tenía nata y cuando le trajeron el colador, se ofendió y, (78) diciendo que no era una bebita, tiró todo al sue­lo. (79) No se enteró, o fingió no enterarse, (80) de la riña que hubo entre Lu­cio y las dos niñas (81) apasionadas (ella era más fuerte que Irma, así lo afirmó), (82) tampoco se enteró del escándalo provocado por Milona y El­vira, (83) porque, según sus declaraciones, sólo los estúpidos asisten a fiestas cursis, y ella prefería pensar en otros cumpleaños más felices. (84)

—¿ (85)Para qué vienen a estas (86) fiestas las niñas que no quieren ha­blar con nadie, que se sientan aparte, que desprecian los manjares preparados con amor? (87) Desde chiquitas son aguafiestas —rezongó la criada ofendida, (88) dirigiéndose a la madre de Alicia.

—No se aflija —contestó (89) la señora—, todas se parecen.


—¡Cómo no voy a afligirme! (90) Son unas atrevidas: soplan sobre las velas, cortan la torta sin ser el niño del cumpleaños. (91)

Milona (92) era muy rosada. (93)

—No me da ningún trabajo para hacerla comer (94) —decía la ma­dre, relamiéndose los labios—. (95) No le regale (96) muñecas, ni libros, por­que no los mirará. Ella reclama bombones, masas. Hasta el dulce de membrillo ordinario (97) le gusta con locura. Su juego favorito es el de las comiditas. (98)

Elvira (99) era muy fea. Aceitoso pelo negro (100) le cubría los ojos. Nun­ca miraba de frente. Un color verde, (101) de aceituna, se extendía sobre sus mejillas; (102) padecía (103) del hígado, sin duda. (104) Al ver el único regalo, que había quedado sobre una mesa, (105) lanzó una carcajada estridente.

—Hay que poner en penitencia a las chicas (106) que regalan cosas feas. ¿No es cierto, mamá? —dijo a su madre. (107)

Al pasar frente a la mesa, consiguió barrer con su pelo largo, en­marañado, los dos muñecos, que se besaron en el suelo. (108)

—Teresa, Teresa —llamaban las invitadas. (109)

Teresa no contestaba. Tan indiferente como Ángela, (110) pero menos erguida, apenas abría (111) los ojos. (112) Su madre dijo que tenía sueño: la en­fermedad del sueño. Se hace la dormida. (113)

—Duerme hasta cuando se divierte. (114) Es una felicidad, (115) porque me deja tranquila —agregó. (116)

Teresa no era del todo fea; parecía, a veces, hasta simpática, (117) pe­ro era monstruosa (118) si uno la comparaba con las otras niñas. (119) Tenía párpados pesados y papada, (120) que no correspondían a su edad. (121) Por momentos parecía muy buena, pero hay que desengañarse: cuando una de las niñas cayó al suelo por su culpa, (122) no acudió (123) en su ayuda y quedó (124) repantingada en la silla, dando gruñidos, (125) mirando el cielo raso, diciendo que estaba cansada. (126)

"Qué cumpleaños", (127) pensó la criada, después de la fiesta. (128) "Una sola invitada trajo un regalo. (129) No hablemos del resto. Una se comió toda la torta; (130) otra rompió los juguetes y lastimó a Lucio; (131) otra se lle­vó el regalo que trajo; otra dijo cosas desagradables, que sólo dicen (132). las personas mayores, (133) y (134) con su cara de pan crudo (135) ni me saludó al ir­se; (136) otra se quedó sentada en un rincón como una cataplasma, sin sangre en las venas; (137) y otra, ¡Dios me libre!, (138) me parece que se llama­ba Elvira, (139) tenía cara de víbora, de mal agüero; (140) pero creo que Lucio se enamoró de una, ¡la del regalo!, (141) sólo por interés. (142) Ella supo conquistarlo sin ser bonita. Las mujeres son peores que los varones. (143) Es inútil." (144)

Cuando volvieron de su viaje (145) los padres de Lucio, (146) no (147) supieron quiénes (148) fueron las niñas que lo habían visitado para el día de su cumpleaños y pensaron que su hijo tenía relaciones clandestinas, lo que era, y probablemente seguiría siendo, cierto. (149)

Pero Lucio ya era un hombrecito. (150)














Comentarios

I. Es notable señalar que ya desde la versión manuscrita el cuento presenta la estructura general completa y que es esta primera forma la que revela algunos de los mecanismos que constituyen el proceso de escritura en acción. A propósito de este aspecto, nos extendemos en los primeros apartados de los “Comentarios finales”. Allí glosaremos la irrupción marginal de los siete pecados capitales en el proceso de elaboración del cuento, así como el cambio de nombre y de género del protagonista y procesos relacionados con estos aspectos. 

II. En la sucesión de las diversas versiones se puede ver un proceso de enriquecimiento de la prosa, así como de cierto desarrollo narrativo. Es decir que, conocida la “trayectoria” del cuento, en las sucesivas versiones vuelve sobre esta estructura primera y desarrolla esa fase inicial. Cada versión presenta una elaboración de la anterior, en la que se incorporan las correcciones previas; este material, con las alteraciones previas fundidas en el nuevo, es el terreno de trabajo para las siguientes modificaciones.

III. Si bien el segundo dactiloscrito está incompleto, porque falta la primera página, se puede ver que es allí donde se establecen los nombres de las niñas —las invitadas—, ya que se sustituye la enumeración ordinal (“la quinta, la sexta niña y la séptima niña”) por la asignación de nombres propios (“Milona, Elvira y Teresa”). Es aquí también donde aparece por primera vez la oración que cierra el cuento y que “remata” el final esbozado en el manuscrito, conclusión que se mantiene a lo largo de las versiones.

IV. La tercera versión presenta buena cantidad de correcciones, especialmente en la elaboración de las acciones de las niñas, lo que implica un aumento considerable en la extensión del cuento. Incluye, principalmente, las elaboraciones de las acciones de las niñas y añade también fragmentos de diálogos entre los personajes. Es en la última versión dactiloscrita donde aparecen más correcciones de estilo y ciertos ajustes menores. En esta instancia participa Bioy, cuyas intervenciones son del mismo tenor que se ha registrado en otros cuentos: propensión a la claridad tanto léxica como sintáctica, preocupación por el orden de los constituyentes oracionales, cuidado con la repetición de vocablos. Por último, “Las invitadas” no es una excepción en lo que hace a la comparación de las versiones publicadas: las diferencias se circunscriben a escasos signos de puntuación y ligeros cambios ortográficos.

María Julia Rossi y Kayla Paulk











Notas

(1). d3, agrega coma: <Para> Durante las vacaciones de invierno [en letra de ABC]

(2). En d1 y d2: habían planeado hacer un viaje a Brasil; en d3: habían planeado hacer un viaje a <al>Brasil. [en letra de ABC]

(3). En m: Durante las vacaciones de Elena invierno los padres de Elena <Lucio> habían planeado hacer un viaje llevándola a Elena <a Brasil> con élla porque (ileg.) cumpleaños <para mostrarle el Corcovado> cena en esos días de julio <el Pan de Azul y isla Pocha>; en m y d1, punto y seguido; en d2: para mostrarle el Corcovado, el Pan de Azúcar y la isla Pocha; en m: porque (ileg.) cumpleaños <para mostrarle el Corcovado> cena en esos días de julio <el Pan de Azul y isla Pocha>; en d3: Querían mostrar al niño <a Lucio> el Corcovado, el Pan de Azúcar e Ila Pcocha <y <,>Tiyuca y admirar <de nuevo> los paisajes de nuevo a través de los ojos del niño los ojos del niño. [en letra de Elena Ivulich?, excepto <de nuevo>, en letra de ABC]

(4). En m, d1, d3, d4 y A: rubiola (173); en d1, punto seguido.

(5). En m: Elena <Lucio> se enfermo – <de rubiola: esto> no era grave. pero, no podia irse de viaje. <”Con esa cara y brazos de sémola> <no podemos llevarlo> <dijeron>; en d1: pero no podía irse de viaje. “Con esa cara y brazos de sémola” no podemos llevarlo, dijeron los padres En d3: pero no podía irse de viaje <viajar>“con esa cara y esos brazos de sémola”, como <como> decía su madre <, no podía viajar.> [en letra de ABC]

(6). En d1, forma parte del párrafo anterior: y resolvieron dejarlo a cargo de una antigua criada muy buena; en d3: <y>

(7). En d1: le comprase una torta con velas aunque no viniera a visitarlo ninguna amiguita; en d3: comprara una torca con velas, aunque no vinieran <fueran> a visitarlo <compartirla ninguno de sus amiguitos. [¿letra de EI?]; en d4: ninguno de sus amiguitos [en letra de ABC]

(8). En m: Los padre y resolvieron <pués> dejarlo a cargo de una <antigua> criada muy buena y. Antes de irse <partir> (ileg.) padre <le> encargaron <recomendaron> a la criada <a la mujer que para> que el día del <el> cumpleaños de Elena <del niño> que era en esos días de encar_<comprar(?)> garle una torta con velas aunque los no vinieron <a visitarlo> ninguna amiguita de miedo al contagio; en d1: de miedo al contagio; en d3: <que no asistirian a la fiesta por el inevitable> de miedo al contagio <de las madres> <que tenían las madres>. [en letra de Elena Ivulich?]; en d4: que no asistier<rí>an a la fiesta por el inevitable miedo al contagio que tenían las madres. [en letra de ABC]

(9). En d1: Lucio se despidió de sus padres con alegría; en d3: Lucio se despidió de sus padres con alegría [línea que indica cambio de orden]; en d4: <Con alegría> Lucio se despidió con alegría [en letra de ABC]

(10). En d1: al cumpleaños; en d3 de<l> su cumpleaños que era tan importante para él.

(11). En d1: Los padres prometieron traerle de Brasil; en d3: <Prometieron> los padres <también con alegría>[SO] prometieron traerle de<l> Brasil, para consolarlo, [en letra de ABC]

(12). En d1: plato; en d3: plato <cuadro>

(13). En d2, grega coma.

(14). En d1: un cortaplumas con un paisaje del Pan de Azúcar pintado en el mango; en d3: un cortaplumas <de madera>

(15). En d3, d4 y A, largavista

(16). En m: Elena <Lucio> se despidió de sus padres con alegria <pensaba que era despedida lo acercaba al cumpleaños>. Prometieron traerle de Brasil una caja con <un plato con el corcovado hecho con alas de> mariposas y una (ileg.) <cortaplumas con un> paisaje del pan de azúcar <pintado en el mango>; en d3: donde se podrían ver los paisajes más importantes de Río de Janeiro o de Brasilia, con sus palmeras; en d4: de Río de Janeiro <con sus palmeras> o de Brasilia con sus palmeras <su tierra roja>

(17). En d4 y A: a la felicidad, tardó en llegar.

(18). En d4: una mañana <,> tan diferente para él [línea que indica cambio de orden, letra de ABC]

(19). En d1: El día del cumpleaños, sobre la mesa del cuarto de Lucio; en d3: /<El día consagrado, en la esperanza de Lucio, a la felicidad, tardó en llegar. Vastas zonas de tristeza empañaron su advenimiento pero,>/ <una mañana tan diferente para él a otras mañanas> El día del cumpleaños de Lucio, sobre la mesa de<l> su dormitorio <de Lucio>

(20). En m: La El día del cumpleaños <Sobre la mesa de<l> su cuarto <de Lucio> brilló <de (ileg.)> recibió la torta con ocho seis Velas <que compró la criada> y una bicicleta de parte de los padres; en d1: brilló la torta con seis velas , que compró la criada, y una bicicleta de parte de los padres; en d3: brilló <por fin> la torta con seis velas, que <había> compró<ado> la criada, cumpliendo con las instrucciones de la dueña de casa. También brilló a la entrada de la puerta <,en la puerta de entrada,> [en letra de ABC] una bicicleta nueva, pintada de amarillo, que era el regalo dejado por <dejado por> <de> los padres. [d2 empieza a partir de aquí]

(21). En d1: La criada quiso cortarle la torta para el almuerzo; en d2: La criada quiso <hacer los honores <celebrar el cumpleaños,>> encender las velas de la torta <,> y probarla para la hora del almuerzo; en d3: <Esperar cuando no es necesario es indignante por eso> La criada quiso para celebrar el cumpleaños, encender las velas de <y saborear> la torta para <desde temprano> la hora del almuerzo,

(22). En d2, agrega coma.

(23). En d1: –No vendrán –dijo la criada–, tendrán miedo al contagio; en d2: –No vendrán –dijo la criada. – Las madres no los dejarán venir, de miedo al contagio; en d3: <–Por la tarde la torta cae más pesada al estómago. Como la naranja /que por la mañana es de oro por la tarde de plata y por la noche mata/>

(24). En d3: –No vendrán <los invitados> – dijo la criada. –Las madres no los dejarán venir, de miedo al contagio. <Ya se lo dijeron a tu mamá>

(25). En d2: <hasta la hora del té>.

(26). En m: La criada quiso cortarla <la torta> para la comida <el almuerzo> pero ella Elena <Lucio> protestó diciendo que vendrían sus amigas <invitadas> por la tarde –No vendrán– dij<o>eron la criada – de miedo <tendrán> <miedo> al contagio – pero Lucio no quiso entender razones; en d1: Pero Lucio no quiso entender razones; en d3: <Ella durmió la siesta y él miró por la ventana, esperando>; en A, esta última frase constituye un párrafo aparte.

(27). En d3, agrega coma.

(28). En d2: proveedor <repartidor>

(29). En d2: <Pero Lucio sabía quién golpeaba>; en d3: <No podían ser sino ellas, las invitadas>.

(30). En d2: <Se alisó el pelo en el espejo, se anudó los zapatos>; en d3: <se lavó las manos>.

(31). En d2: Siete niñas <Un grupo de niñas,> con sus respectivas madres, estaban esperando <ahí>; en d3: <impacientes>

(32). En d3: estaban

(33). En m: A las cinco de la tarde golpearon a la puerta. Y entraron <las> siete niñas <invitadas>; en d1: A las cinco de la tarde golpearon a la puerta y entraron las invitadas; en d2: La criada las hizo pasar; en d3: La criada las hizo pasar.

(34). En d1: –Ningún varón. ¡Qué extraño!

(35). En m: <Ningún varón. Qué extraño! Exclamó la criada> /Estos varones de ahora son terribles/; en d1: preguntó a la primera. –Estos varones de ahora son terribles; en d2: a la primera de las niñas, como si le hubiera sido más simpática que las otras; en d3: preguntó a <una> la primera de las niñas, <que le pareció <se le antojó>> como si hubiera sido más simpática que las otras.

(36). En d1: –Scia –respondió–. Me llamo Alicia. – Llevaba un vestido muy ceñido, de lana, y un sombrero de la madre; era pálida y no se desprendía de un paquete que traía y que Lucio reclamó como regalo; en d2: Sin despegar los labios, respondió: –Me llamo alicia. <Simultaneamente las otras dijeron sus nombres.>

(37). En d2: <la criada dijo a las señoras que obedecieron.>; en d3: <en el acto>

(38). En d2 y d3, d4: Lucio apareció

(39). En d3: <de su cuarto. ¡Ya parecía más grande!>.

(40). En d2: y <(>saludó con asombro a las niñas,<)> una por una, mirándolas en los ojos, mirándoles los pies y las manos, retirándose dando un paso hacia atrás para verlas de arriba abajo [línea para indicar que el texto entre paréntesis va al final del párrafo] En d3: con asombro

(41). En d2: de esos <antiguos> que están tan a la moda, que parecen antiguos; en d3: <con punto de arroz> de esos antiguos <,> que están tan a la moda

(42). En d2: un; en d3 un <su>

(43). En d3: <que recogía y volvía a guardar.>

(44). En A, no hay coma.

(45). En d2: <una honda> su preocupación por todo lo que <cuanto>

(46). En d3: los otros niños; en d4: los otros niños. [supresión de ABC]

(47). En d3: <de las cintas que llevaba en el pelo y las otras niñas le tironeaban y> /<de las cintas del pelo que las otras niñas tironeaban y>/

(48). En d2: Este paquete llamó la atención : Lucio y las otras niñas creyeron que contenía un regalo de cumpleaños; en d3: Este paquete llamó la atención <de todo el mundo> : Lucio y las otras niñas creyeron que contenía un regalo de cumpleaños.

(49). En d4: pobrae [en letra de ABC]

(50). En m: La primera llevaba un vestido – muy ceñido <de lana y un sombrero de la madre>. <parecía una viejita olía a alcanfor>. era pálida y no se desprendía de un paquete que traído<a> y que Lucio reclamó como regalo /–¿Cómo te llamas? preguntó a la primera. Scia. respondió Me llamo Alicia/

(51). En d1: La segunda <, Lucila,> era exuberante y curiosa; lo llevó a un rincón para decirle un secreto y abrazó a Lucio hasta hacerlo gritar; en d2: /<Livia>/ [¿letra de EI?] <Libia> La segunda niña era exuberante.

(52). En d2: las

(53). En d3: las <esas> [en letra de ABC]

(54). En d3, agrega coma.

(55). En d2: algún

(56). En d2: pero no se trataba de un secreto que quisiera decirle, quería darle el regalo que le traía.

(57). En d3: <de>

(58). En d2: <No necesitaba ninguna palabra para hablar: eso era lo más indignante>; en d3: eso <ésta detalle> era lo más indignante <desagradable> para cualquiera que no fuera Lucio, en ese momento <parecía una burla secreta para los demás>. [en letra de ABC, está circulada la palabra “secreta” y la palabra “secreto” dos líneas más arriba y en el margen: <ojo>]

(59). En d3: <temida>; en d4: la lentitud temida [supresión de ABC]

(60). En d2 y d3: habían; en d4: habían [supresión de ABC]

(61). En d3: <toscos>

(62). En d2: a una cierta; en d3: a una cierta <determinada>

(63). En d2: a los muñecos; en d3, agrega coma.

(64). En d3: <o más raras>

(65). En d3: <que silbaba>

(66). En m: <Lucila> La segunda era exuberante y <lo llevó a un rincón para decirle un secreto a Lucio> <hasta hacerlo gritar> (ileg.) curiosa; en d3: <para esconderse en un rincón de la casa con ellos>

(67). En m y d1: roja

(68). En m: La tercera <Irma> llevaba los <puños y los> labios apretados <y cuando Lucio las> <la falda roja>. Había llorado; en d1: La tercera, Irma, llevaba los puños y los labios apretados, la falda roja. Habpia llorado. En d2: La tercera de las niñas, llamada Irma, que <que> tenía los labios apretados, la falda rota y las rodillas arañadas.

(69). En d2: la deferencia que mostraba por los regalos; en d3: la deferencia que <de>mostraba; en d4: por la <su> deferencia que demostraba por los regalos [en letra de ABC]

(70). En d4, ABC suprime una coma presente en d2 y d3.

(71). En d2, d3: las madres de las niñas, que eran unas hipócritas; en d3: las madres de las niñas, que eran unas hipócritas [supresión de ABC]

(72). En d3: <para que relucieran las luces misteriosas de las llamas. Un breve silencio /animó el rito./>

(73). En d3: <como lo exige la costumbre.>

(74). En d4: Fue <ocurrió> [en letra de ABC]

(75). En d3: </La criada encendió las velas de la torta y cerró <corrió> las cortinas. Pero Lucio no cortó la torta ni apagó las velas. Fué un escándalo: Milona clavó el cuchillo y Elvira sopló sobre las velas./>; en d4: sopló sobre las velas [supresión de ABC]

(76). En m: La <Sarita> cuarta era distante <y fría. No dijo una palabra. /< Avaricia// Lujuria// Ira// Soberbia// Gula// Envidia// Pereza> [dibujo]/; en d2: La cuarta niña <que> era distante y fría; en d3: Ángela, que ,estaba vestida con un traje de organdí lleno de entredoses y de puntillas,> era distante y fría; en d3, punto y coma.

(77). En d2: y que no quiso <p>robar ni un confite de la torta; en d3: <.> y que <N>no quiso probar

(78). En d4: se ofendió, y <,> diciendo [en letra de ABC]

(79). En d3: </No quiso beber su taza con <de> chocolate porque tenía natas y cuando le trajeron el colador se ofendió y diciendo que no <era> una bebita, tiró todo al suelo./>;

(80). En d3: n<N>o se enteró <o fingió no enterarse>

(81). En d2: invitadas <niñas> [inserción a máquina]

(82). En d3: apasionadas, <(ella era más fuerte que Irma, así lo afirmó)>

(83). En d2: <Tampoco del escándalo provocado por Milona y Elvira.>

(84). En d3: <porque <según sus> declaro<aciones> que eran unos <sólo los> estúpidos (ileg.) asisten a fiestas cursis y ella prefería pensar en otras<os> /cumpleaños más felices/>

(85). En d3: <Pero yo digo>

(86). En d2: las; en d3: las <estas>

(87). En d2, punto en lugar de signo de interrogación.

(88). En d3: rezongó la criada, <ofendida>

(89). En d2 y d3: le había contestado; en d4: había contestado <contestó> [en letra de ABC]

(90). En d3, signo de cambio de orden en: me voy a a afligir

(91). En d2: <–¡Cómo no me voy a afligir! Son unas atrevidas. Soplar sobre las velas, cortar la torta /sin ser el niño del cumpleaños/>

(92). En d2: <Milona> La quinta niña

(93). En m: La quinta (ileg.) <era> muy rosada <y no hizo sino comer> <o relamerse los labios le regalo una caja de bombones/que se comió/>

(94). En d2: para <hacerla> comer; en d4: <para> hacerla comer

(95). En d2 y d3, aquí comienza un párrafo aparte; en d4, indicación para unificar en un solo párrafo.

(96). En d2: regla regale

(97). En d3: <ordinario>

(98). En d3: <cuando juega <su juego favorito es jugar a <el de> las comiditas.>>

(99). En d1: La sexta <,Ernestina,>; en d2: <Elvira> La sexta niña

(100). En d3: El pelo negro <aceitoso>; en d4: El <Aceitoso> pelo negro aceitoso [en letra de ABC]

(101). En d3: <, de> aceituna <,>; en d4, inserta coma en letra de ABC.

(102). En m: La sexta era muy fea, el <pelo> negro le cubría los ojos. Un color verde aceituna se extendía sobre sus mejillas. Ernestina

(103). En d4: . <;> Sufría <padecía>

(104). En d3: <sufría del hígado sin duda.>

(105). En d2:<,> que había quedado sobre una mesa: los dos muñecos imantados; En d3: los dos muñecos imantados

(106). En d2: los chicos; en d3: lo<a>s chico<a>s

(107). En d2: <¿No es cierto, mamá? –dijo a su madre> <En la oscuridad del cuarto iluminado por las velas>

(108). En d3, hay una marca de mayor separación entre párrafos.

(109). En d2: <Teresa, Teresa –la llamaban con los invitados.>; en d3: la llamaban lo<a>s invitado<a>s

(110). En d2: <Teresa> La séptima niña, tan indiferente como la cuarta; en d3: Teresa <no contestaba. T>tan

(111). En d4: podía abrir <abría> [en letra de ABC]

(112). En d1: Ernestina La séptima apenas podía caminar. Tenía párpados pesados. Se llamaba Pamela; en d2: apenas podía caminar; en d3: <Teresa> apenas podía caminar <abrir los ojos>

(113). La séptima apenas podía caminar. Tenía párpados pesados Se llamaba Pamelita// Las niñas no jugaban y Lucio las mirába con recelo; en d3: <Se hacíae la dormida.>

(114). En d2: Hasta <Se duerme con> lo que le divierte le da sueño <hace dormir> ; en d3: Se <D>duerme con lo que le <hasta cuando se> divierte

(115). En d2: suerte <felicidad>

(116). En d3: <–agregó.>

(117). En d2:<Teresa> no era del todo fea, <parecía a veces hasta simpática>

(118). En d4, se inserta coma en letra de ABC.

(119). En d3: <niñas>

(120). En d4: papadas

(121). En d3: <y papadas que no correspondían a su edad.>

(122). En d3: se golpeó <cayó al suelo>

(123). En d3: fué <acudió>

(124). En d2: se quedó

(125). En d3: y <,>

(126). En d3: <, diciendo que estaba cansada>

(127). En d1, d2, d3 y d4, no hay coma. En A: –Qué cumpleaños–

(128). En d2: <mirando las migas del plato>; en d3: <después de la fiesta.>

(129). ¡Qué cumpleaños! Pensó la criada. La única que le había traido un regalo era Lucila pero ¡qué regalo! Dos muñecos<quitos> con imán que se besaban en la boca!; en d1: La única que había traído un regalo era Lucila, pero ¡qué regalo! Dos muñequitos con imán, que se besaban en la boca. En d2: “La única que le ha traído <Una sola <invitada> le trajo> un regalo al niño es Alicia; en d3: le trajo un regalo al niño

(130). En d3, cambia coma por punto y coma.

(131). En d3, cambia coma por punto y coma.

(132). En d4: dicen sólo [con línea que indica cambio de orden en letra de ABC]

(133). En d3: otra dijo cosas desagradables, <se llevó el regalo que trajo;> que dicen solo <pueden decir>  las personas mayors, otra <dijo cosas desagradables que dicen sólo las personas mayores

(134). En d3, hay un punto. En d4: .<, y> [en letra de ABC]

(135). En d2: <son su cara de pan crudo>; en d3, hay una coma. En d4, se elimina la coma en letra de ABC.

(136). En d3, cambia coma por punto y coma.

(137). En d3:<sin sangre en las venas;>

(138). En d4, inserta coma en letra de ABC.

(139). En d2: <la que entró primero Elvira>; en d3: <creo me parece que se llamaba> Elvira

(140). En d3: <de mal agüero>

(141). En d2: de una de ellas. <¡la del regalo!>

(142). En d4: ¡la del regalo <! ¡> sólo por interés! [en letra de ABC]

(143). En d2: <Son peores que los varones es inútil>; en d3: <¡sólo por interés! Ella supo conquistarlo sin ser bonita. Las mujeres> S<s>on peores que los varones, <. E>s

(144). En m: <la criada sacó unas fotos> Cual te gustó más –le preguntó la criada cuando se fueron
/(ileg.)/ Lucila
Y Pamela esa tan bonita
También pero menos porque no me trajo ningún regalo.
En d1: –¿Cuál te gustó más? –preguntó la criada cuando se fueron.
–Lucila.
–Y Pamela, esa tan bonita.
–También, pero menos porque no me trajo ningún regalo.
En d3, hay una marca de mayor separación entre párrafos.

(145). En d3: <de su viaje>

(146). En d1: Así terminó la fiesta, pero cuando volvieron los padres de Lucio

(147). En d2: nunca <no>

(148). En d4, agrega acento en la i en letra de ABC.

(149). En m: Así terminó la fiesta pero cuando volvió<eron> la<os> madre <padres> de Lucio no la (ileg.) no reconocío <nunca supieron> a ninguna <de <quienes eran> las> niña<s> <que lo habían visitado> _y pensáron que su hijo tenía relaciones clandestinas _ con lo que era verdad y seguía<iría> siendo verdad; en d3: lo que era verdad <cierto> y seguiría siendo tal vez verdad <cierto>. En d4: era cierto y seguiría <era y probablemente seguiría> siendo tal vez cierto [en letra de ABC]

(150). En d2: <Pero Lucio era un hombrecito ya> Pero Lucio era un hombrecito ya. En d3, línea de cambio de orden en: era un hombrecito ya.